Está de moda. Todos quieren dar una imagen de sustentabilidad en empresas, comercios, e incluso el Estado, participa de esta “onda verde”.

a definición más citada en los medios digitales, tal vez por lo conciso y al mismo tiempo abarcativo de su concepto, dice: “Sustentabilidad es la capacidad que tiene una sociedad para hacer un uso consciente y responsable de sus recursos, sin agotarlos o exceder su capacidad de renovación, y sin comprometer el acceso a éstos por parte de las generaciones futuras”.

Podríamos sintetizar, por lo tanto, que la sustentabilidad se ocupa de la preservación de los recursos naturales y está directamente ligada a la acción del hombre en relación a su entorno.

1. Condiciones básicas para la sustentabilidad. Campos de acción

A veces se usan indistintamente conceptos como sostenible y sustentable, aunque sus significados sean distintos. Sostenible viene de sostener y sustentable de sustentar; las cosas se sostienen desde afuera, pero se sustentan desde adentro. Mientras la sostenibilidad se podría lograr con acciones decididas desde afuera, la sustentabilidad requiere que las acciones se decidan desde adentro. Además, lo que interesa hacer sustentable es la sociedad, no necesariamente el llamado desarrollo.

Desde que comenzó a tomarse conciencia sobre este concepto, se entendió que para que la sustentabilidad sea sostenible, era necesaria la interacción de distintos factores; al principio se creía que era suficiente involucrar economía, ambiente y sociedad, pero luego se amplió el espectro incorporando en ese trinomio, lo político y educación del conjunto social. Esta sincronía permite su funcionamiento de forma armónica a lo largo del tiempo y del espacio.

La sustentabilidad debe ser global, regional, local e individual y debe darse en todos los campos citados. Por todo esto, decimos que para que haya sustentabilidad, primero debe haber responsabilidad.

2. ¿Qué es Arquitectura Sustentable?

 La arquitectura sustentable, también nombrada como arquitectura verde, eco-arquitectura y arquitectura ambientalmente consciente, es un modo de concebir el diseño arquitectónico de manera sostenible, buscando optimizar recursos naturales y sistemas de la edificación, de manera de minimizar el impacto ambiental de los edificios sobre el medio ambiente y sus habitantes.

3. ¿Qué es Arquitectura Bioclimática?

La arquitectura bioclimática consiste en desarrollar un hábitat con un mínimo impacto a su entorno, optimizando los recursos naturales disponibles. El diseño bioclimático es independiente del material que se utilice para su concreción, siempre que se tenga en cuenta la huella que dejarán en el ambiente los elementos que utilizaremos.

Puede, entonces, materializarse con la llamada “construcción tradicional”, o bien con “bioconstrucción”. La primera hace referencia a los materiales convencionales, industrializados, que encontramos en cualquier corralón: ladrillos cocidos, cemento, hierros; en tanto que la segunda técnica es la conocida como bioarquitectura, la ancestral, la de los materiales extraídos del sitio, con métodos no invasivos y que, si bien pueden adquirirse en biocorralones, no se encuentran procesados en fábricas; ellos son: barro, paja, madera, entre otros.

Clasificación de los recursos

-Pasivos: no utilizan energía en su funcionamiento.

-Activos: utilizan energía eléctrica para accionar su mecanismo.

-Mixtos

Con los recursos se trata de lograr estrategias de ventilación, captación, distribución y acumulación

Criterios de diseño

En el proceso de diseño bioclimático intervienen los elementos naturales, así como las estrategias de diseño.

Zona geográfica. Diseñar teniendo en cuenta las condiciones climáticas de cada ecoregión.

Entorno. Hacer un estudio del sitio a intervenir, y sus preexistencias naturales, para disminuir el impacto ambiental y preservar los recursos disponibles.

Recursos naturales. Aprovechar el sol, la vegetación, los vientos, la lluvia, y la topografía, combinándolos estratégicamente con los materiales de construcción, para generar una aclimatación pasiva o mixta de los espacios.

Vegetación. Utilizarla como elemento constructivo en función de la orientación, permite graduar el paso del sol y del viento, según requiramos. Fomentando la utilización de especies nativas de la zona y preservando las existentes en el sitio.

Orientación. Tenerla en cuenta para que la distribución funcional se haga de manera tal, que cada interior reciba siempre algún beneficio por su disposición. Normalmente será recomendable orientar los ambientes de uso diurno, al Norte con una pequeña desviación al Este.

Forma. La composición geométrica del volumen puede ayudarnos a facilitar las ventilaciones (diseño desplegado) o bien a reducir la pérdida/ganancia de calor (diseño compacto, es decir con poca fachada en relación con la superficie de la vivienda).

Fachadas. Escoger los colores de las fachadas en función de su orientación y de la zona climática donde nos encontremos. Por ejemplo, el blanco es un color reflectante, mientras los colores oscuros son absorbentes.

Ventilación. Estudiar los vientos dominantes del lugar, para determinar adecuadamente la ubicación, tipo y tamaño de los aventanamientos, favoreciendo la ventilación natural, preferentemente ventilación cruzada, con la protección solar acorde a su orientación.

Agua. Introducir criterios de recolección, almacenaje y reutilización de agua de lluvia.

Confort térmico. El cumplimiento de este requisito es indispensable, así como desalubridad, iluminación y habitabilidad de las edificaciones.

Para nosotras hacer arquitectura bioclimática es, en definitiva, hacer buena arquitectura, comprometida, consciente. Arquitectura responsable.

¿Cuánto cuesta el diseño bioclimático?

Diseñar correctamente cuesta exactamente lo mismo que tomar decisiones inadecuadas. Por eso, contratar un profesional idóneo, siempre es una buena elección.

Y usted, ¿cómo va a encarar su próximo proyecto arquitectónico?.

Los Andes – https://www.losandes.com.ar/article/view?slug=sustentabilidad-el-futuro-de-la-arquitectura