La vida de los ríos y los mares está afectada: ocho millones de toneladas de plástico terminan en los mares. 

Desde hace años, varias ciudades turísticas han implementado algunas decisiones medioambientales pequeñas pero enormes: prohibir el uso de bolsas de plástico en los mercados, prohibir los sorbetes en los locales de comida rápida, entre otras.

No es una pose para estar a la moda: el plástico es uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el turismo, en el presente y en el futuro.

La contaminación causada por el plástico es enorme, y suponen un reto ambiental que preocupa a los destinos turísticos: ocho millones de toneladas terminan cada año en los mares del mundo.

La mayor parte de ese plástico se utiliza para usar una vez, y no se puede reciclar, y como la mayoría de la actividad turística se desarrolla en zonas costeras, según la Organización Mundial del Turismo, finalmente todo acaba en océanos o vías navegables.

Las cifras de los estudios al respecto son impresionante: mueren hasta un millón de aves marinas por año, y unos 100 mil mamíferos marinos, tortugas marinas e innumerables peces.

“Las empresas y los destinos turísticos tienen ahora la oportunidad de ayudar a alcanzar la circularidad en el uso de los plásticos”, aseguran desde la OMT, que tiene en marcha una iniciativa para “articular, apoyar y escalar la acción de los agentes turísticos” y está creando “una alianza mundial para luchar contra la contaminación de los plásticos”.

Desde la entidad, que depende de las Naciones Unidas, ofrecen una visión común con el fin de adoptar medidas que atajen de raíz el problema de la contaminación causada, repensando y rediseñando el modo en que estos se utilizan.

Medidas realizables

La idea es que de aquí a 2025 se tomen medidas concretas y factibles, como eliminar envoltorios y artículos de plástico problemáticos o innecesarios, tomar medidas para pasar de modelos de un solo uso a modelos de reutilización o alternativas reutilizables, lograr que el 100 por ciento de los envoltorios de plástico sean reutilizables, reciclables o compostables.

Además, se deben tomar medidas para incrementar la cantidad de contenido reciclado en todos los envoltorios y artículos de plástico utilizados, comprometerse a colaborar y a invertir para incrementar los índices de reciclaje y compostaje para los plásticos.

El secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, manifestó: “La Iniciativa Mundial de Turismo y Plásticos es una oportunidad única para que las empresas y los destinos turísticos den un paso adelante y lideren el esfuerzo mundial por afrontar la contaminación por plásticos. Empresas y destinos turísticos de primera fila fijarán objetivos cuantificables como parte de la Iniciativa Mundial de Turismo y Plástico y acelerarán la transformación del sector turístico en torno a soluciones más integradas y modelos de negocio circulares”. 

Voy de viaje – http://www.voydeviaje.com.ar/mundo/por-que-plastico-es-principal-desafio-del-turismo-mundial-hacia-2025