Es el momento de entrar en una Década de Acción que nos proponen las Naciones Unidas desde su Nueva Agenda Urbana para el 2030, participando así de un esfuerzo mundial por mitigar los efectos del calentamiento global y reducir los gases del efecto invernadero.

Teniendo especialmente en cuenta las realidades metropolitanas de Oberá, Posadas y Puerto Iguazú, esta columna busca ser un punto de partida para cualquier ciudad de la provincia que quiera iniciar su camino hacia la sustentabilidad y la inclusión, atendiendo el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles.

1) Crear nuevas peatonales para las ciudades, en especial en aquellas calles que fueron cerradas al tránsito temporariamente durante la cuarentena. Permitiendo a los comercios la ocupación del espacio público como una manera de recuperar sus ventas.

2) Ensanchar las veredas de las áreas centrales. Se pueden ganar dos metros haciendo uso del espacio de las calles destinado al estacionamiento vehicular, lo que nos permitiría tener una vía pública de calidad, equipada y poder mantener el distanciamiento social adecuado entre las personas.

3) Garantizar la plantación de árboles en zonas urbanas como infraestructura de salud pública, así como el desarrollo y promoción de planes forestales que permitan recuperar las veredas de la ciudad, poniendo en valor la biodiversidad que nos caracteriza.

4) Desarrollar obras públicas que dejen los arroyos a cielo abierto, con la creación de nuevos parques lineales y vías navegables deportivamente. Esto nos acercará a alcanzar los nueve metros cuadrados de espacio verde por habitante que recomiendan los especialistas.

5) Promocionar y financiar desde la provincia la construcción en madera cultivada, como motor de la industria misionera y protegiendo nuestros bosques nativos. 

6) Incentivar el uso de movilidad sustentable, recurriendo a movilidad activa -actualmente usada sólo con fines recreativos- como una forma de moverse cotidianamente de manera saludable. 

7) Impulsar a los municipios a actualizar la normativa sobre el uso del suelo, tendiendo siempre hacia ciudades compactas. Revisar y comunicar adecuadamente la implementación de techos verdes y azoteas absorbentes en las ciudades de la provincia, como elemento indispensable para hacer frente al cambio climático en el hábitat urbano. 

8) Capacitar y alentar a los vecinos en la creación de huertas urbanas como complemento de la sana comida familiar y una pieza clave para la soberanía alimentaria de Misiones.

9) Promocionar la separación de la basura, permitiendo que se pueda reciclar, reutilizar o reusar mucho de lo que hoy se desperdicia y como una forma de concientizarse sobre la necesidad de cambiar nuestros hábitos de consumo.

10) Implementar el transporte público eléctrico como testimonio contundente del compromiso de la Tierra Colorada con el cuidado del medio ambiente. Renovando paulatinamente la flota de colectivos, aprovechando la red ferroviaria en desuso y creando líneas de metro ligero que salven las desconexiones dentro de cada ciudad.

11) Crear nuevas paradas de colectivo, que cuenten con comodidad, iluminación, videovigilancia y todo aquello que permita a las personas poder hacer uso del transporte público de forma segura, a cualquier hora.

12) Diseñar una red de transporte fluvial moderno, que nos permita pensar más allá de los fines de esparcimiento, generando nuevas conexiones entre los municipios, que potencien la economía de la provincia. 

13) Desalentar el auto particular en las áreas centrales, estableciendo un calendario de restricción, como camino para reducir la polución ambiental y fomentar el uso del transporte público. 

14) Reemplazar a largo plazo el parque automotor del Estado por vehículos híbridos o de bajo consumo, tendiendo a un mínimo uso de combustible fósil convencional.

15) Consolidar nuevos centros barriales que cuenten con comercios, entidades bancarias, oficinas de atención comunal, centros de salud y ferias francas, permitiéndoles a los vecinos realizar sus compras de proximidad y gestionar sus trámites sin tener que trasladarse al centro y mejorando la gobernanza.

16) Aplicar políticas y métodos que fomenten un modo de trabajo amigable con el ecosistema, apoyándose en las TIC para evitar el uso del papel y de las impresiones en todos los procesos estatales. 

17) Premiar y promover el buen diseño bioambiental en edificios nuevos y revisarlo en los antiguos, tendiendo a contar con espacios confortables con iluminación, ventilación y climatización natural, propios de la buena arquitectura misionera.

18) Adoptar el uso de materiales no contaminantes en futuras construcciones. Recurriendo a insumos para la obra civil que tengan procesos de fabricación con baja o nula huella de carbono.

19) Consolidar el aprovechamiento del agua como un recurso natural valioso, proponiendo que se realice cultivo de agua de lluvia como complemento de la red existente, usando esa agua con fines de riego, baldeado o lavado de vehículos. Respetando para otros usos el agua potable de la red. 

20) Fomentar el uso de energías renovables en el funcionamiento de todos los edificios públicos, viviendas, consorcios, escuelas y empresas. En especial -por las cualidades de la provincia- recurriendo a la energía solar, ya que el uso de paneles fotovoltaicos y medidores bidireccionales mejoran la eficiencia en el consumo y significa un gran ahorro del presupuesto. En conclusión, estos puntos buscan ser una guía para empezar a pensar colectivamente cómo pueden ser las ciudades misioneras del futuro

El Territorio – https://www.elterritorio.com.ar/misiones-sustentable-72045-et