La Isla Rey Jorge, en especial bahía Fildes, ha sufrido una importante tasa de aumento de temperatura y se considera que la frecuencia del ciclo de congelamiento y descongelamiento del suelo es mayor y más intenso por consecuencia del calentamiento global.

A raíz de esta situación, científicos de la Universidad de La Frontera (Ufro) han llevado a cabo desde el año 2018 una investigación que encabeza el Dr Francisco Matus, quen tiene como objetivo observar cómo el cambio climático puede afectar el desarrollo y la formación de suelos en la península Antártica.

Desde la isla Rey Jorge, en la base Profesor Julio Escudero, del Instituto Antártico Chileno (Inach) han efectuado el primer trabajo en terreno del proyecto sobre los ciclos de descongelación y congelación sobre el secuestro de carbono perteneciente al Programa Nacional de Ciencia Antártica (Procien).

La investigación se llama “Efecto de los ciclos de descongelación-congelación sobre el secuestro de carbono a lo largo de gradientes de desarrollo del suelo formados por el retroceso de los glaciares en la Antártida marítima, isla Rey Jorge”.

Esta indagatoria ha tenido alrededor de 18 puntos de muestreo en sectores de península Fildes, isla Ardley y bahía Collins, desde su ejecución.

El científico e investigador de la Universidad de La Frontera, Francisco Navaja, señala respecto a la investigación: “Nuestra idea principal es observar cuáles son los minerales que se están produciendo en el suelo en conjunto con las condiciones biológicas. Por ejemplo, en la Isla Ardley existen suelos formados por colonias de pingüinos que, a través de años de estar en este espacio, han creado un colchón de materia orgánica, la cual ha estado reaccionando con el aluminio, manganesio y el hierro de los suelos. Pero existen otros puntos en que no tienen la influencia de aves o de vida humana y también queremos ver cómo reaccionan”.

La Antártica es el lugar propicio para realizar esta investigación, ya que tiene las condiciones de formación de suelo, debido al retroceso de glaciares factores formadores del suelo, además del clima y el tipo de roca.

“Hasta el momento hemos visto que existe una gran respiración del suelo en la mayoría de los puntos donde se extrajeron las muestras, sobre todo en las partes donde hay sedimento. El glaciar contiene alto contenido de materia orgánica. En estos lugares hemos visto que existe alta respiración, es decir, CO2 que se libera hacia la atmosfera”, indicó el investigador Navaja.

Existen dos fuentes en la Antártica de material carbonado, una son los lugares donde se encuentran las aves y la otra viene directo del glaciar, el cual ha sido depositado por nieve y lluvia que caen y que se encontraban dentro de esta masa gélica. Ese carbono viene casi disuelto y es muy fácil de ocupar por los microorganismos presentes o también puede reaccionar con los minerales del suelo. Mientras, el carbono de los pingüinos es más complejo, se demora en descomponer y puede generar capas de acumulación y luego ser ocupado por musgos, líquenes, algas o plantas vasculares.

Las plantas vasculares son las que tienen diferenciación de tejidos y exudan ácidos orgánicos que descomponen aún más las rocas, ayudando al proceso de formación de suelo. El descongelamiento y congelamiento del terreno puede liberar grandes emisiones de CO2, óxido nitroso o metano.

Fuente: La Prensa Austral – https://laprensaaustral.cl/ciencia/miden-efecto-del-calentamiento-global-en-ciclo-de-congelamiento-y-descongelamiento-del-suelo-antartico/