El Comercio Justo beneficia a las personas y al planeta

El momento presente que estamos viviendo es clave en todos los sentidos, ya que nos encontramos en una situación decisiva y de evolución a escala mundial; tanto la pandemia sin precedentes a la que nos estamos enfrentando y que está afectando a todo el planeta, como los efectos del cambio climático que provocan la pérdida de millones de hectáreas de tierra productiva cada año han acelerado el proceso de transformación social tan necesario e imprescindible para poder caminar hacia un entorno sostenible que tenga siempre presentes a las personas y al planeta.

Las mujeres trabajan para producir entre el 60% y el 80% de los alimentos del mundo. Sin embargo, el número de mujeres que viven por debajo del umbral de pobreza ha aumentado en un 50% desde la década de 1970. Cada año, el 12 de junio se conmemora el Día mundial contra el trabajo infantil. En este sentido es importante que tengamos conciencia de que aún a día de hoy alrededor de 168 millones de niñas y niños en todo el mundo están involucrados en el trabajo y la explotación infantil.

La gran mayoría de estos problemas están directamente interconectados, ya que personas y planeta caminan de la mano y deben vivir en plena sintonía. La pobreza no puede resolverse hasta que se reduzca la desigualdad. El desarrollo desenfrenado agrava el cambio climático. Cualquier aproximación a la erradicación del trabajo forzoso debe abordar los medios de vida sostenibles de las cadenas de producción, y la falta de igualdad de derechos para las mujeres inhibe el progreso en todos los ámbitos.

Y por si este escenario no fuera ya de por sí demasiado desalentador e intolerable, llega una pandemia mundial que empeora estas situaciones y la vida y el entorno laboral de las personas, sobre todo en los países más desfavorecidos. Ahora se les suma otro gran frente que superar, además de todas las barreras y dificultades a las que tenían que enfrentarse a diario.

En 2015 se lanzó un nuevo estándar Fairtrade sobre el clima

Tenemos que ser tremendamente conscientes de que nuestros hábitos están afectando al planeta, y es un grave problema mundial que nos atañe a todos por igual y que afecta a nuestras vidas: la biodiversidad, la erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible. Debemos tener muy presente que los recursos naturales son un bien necesario e imprescindible para todos los seres vivos. Por ello es urgente que fomentemos una nueva actitud con las personas y el planeta, y esto implica generar entornos más sostenibles, dando relevancia a la educación medioambiental, cuidando el planeta, generando conciencia de nuestros actos y consumiendo de forma responsable.

El Comercio Justo es una realidad que cambia vidas y contribuye a significativos avances y mejoras para combatir los problemas globales y la reducción de la pobreza. Si queremos cerrar las brechas que existen en la sociedad debemos impulsar un comercio más justo y tener como prioridad fundamental a las personas y al planeta. El Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra el 5 de junio, insta a gobiernos, comunidades y personas en todo el mundo a unirnos para explorar soluciones a través de una economía sostenible y respetuosa. Cambiando el comercio a un sistema justo y sostenible se cambian vidas y se camina hacia esa necesaria transformación social que tanto anhelamos.

Personalmente considero que los Objetivos de Desarrollo Sostenible están generando un importante desarrollo y una llamada a la acción colectiva que nos dirige hacia unas aspiraciones mundiales de todos y para todos. Nuestro objetivo fundamental es hacer de Fairtrade (comercio justo) una importante herramienta para que estos compromisos globales se cumplan y conseguir una sociedad más sostenible, con mayor responsabilidad y cuidado del medio ambiente y de nuestro entorno. Desde Fairtrade queremos remarcar la gran importancia de formar parte del movimiento en la protección de nuestra tierra y mejora de nuestro entorno.

Fairtrade, sostenibilidad y medio ambiente
(C) FAIRTRADE

Somos conscientes y creemos firmemente que, entre todos, debemos garantizar la protección duradera y el cuidado y conservación del planeta y sus recursos naturales. En este camino de implicación medioambiental y sostenible se dirigen y caminan los estándares Fairtrade, que incluyen requisitos para las prácticas agrícolas respetuosas con el entorno.

En 2015 se lanzó un nuevo estándar Fairtrade sobre el clima, con el objetivo de apoyar a los productores en la adaptación al cambio climático y en la reducción de sus emisiones de carbono, reconociendo, por un lado, los devastadores impactos del cambio climático sobre las poblaciones más vulnerables de los países en desarrollo y por el otro, la necesidad de desarrollar formas más sostenibles de producción, frente al creciente agotamiento de los recursos naturales. Es una necesidad esencial considerar los cambios que podemos hacer en nuestro día a día para reducir el impacto dañino que generamos en nuestra vida cotidiana y abogar por acciones y estilos de vida más saludables, respetuosos y sostenibles con nuestro planeta y nuestra vida.

El País – https://elpais.com/elpais/2020/07/20/alterconsumismo/1595235271_418418.html