Científicos de la Universidad Estatal de Washington han descubierto que nanopartículas de los plásticos más utilizados habían pasado desapercibidas hasta el momento y circulan libremente en el suministro de agua potable

Un equipo de investigación de la Universidad Estatal de Washington ha descubierto que las partículas a nanoescala de los plásticos más utilizados tienden a moverse a través del suministro de agua, especialmente en agua dulce, o bien se depositan en plantas de tratamiento de aguas residuales, donde terminan como lodos, en vertederos y a menudo como fertilizante

“Ninguno de los escenarios es bueno. Estamos bebiendo muchos plásticos”, declara Indranil Chowdhury, profesor asistente en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de WSU, y autor principal de la investigación que bajo el título Aggregation and stability of nanoscale plastics in aquatic environment se ha publicado esta semana en la revista científica especializada Water Research. “Estamos bebiendo varios gramos de plástico cada mes. Eso es preocupante porque no sabes cual será el impacto de este hecho dentro de 20 años”.

“Estamos bebiendo varios gramos de plástico cada mes. Eso es preocupante porque no sabes cual será el impacto de este hecho dentro de 20 años”

Los investigadores, entre los que se incluyen los estudiantes de posgrado, Mehanz Shams y Iftaykhairul Alam, examinaron lo que sucede con los plásticos diminutos a nanoescala que se están introduciendo en el medio ambiente acuático y estiman que cada día alrededor de ocho billones de piezas de microplásticos pasan por plantas de tratamiento de aguas residuales y terminan en el medio ambiente acuático. Estos pequeños trozos de plástico pueden provenir, por ejemplo, de la degradación de plásticos más grandes o de las microperlas utilizadas en productos de cuidado personal. “La investigación mostró que más del 90% del agua del grifo en los Estados Unidos contiene plásticos a nanoescala que son invisibles para el ojo humano”, añade Chowdury.

En su estudio, los investigadores analizaron el destino de las nanopartículas de polietileno y poliestireno, que se utilizan en una gran cantidad de productos, incluidas bolsas de plástico, productos de cuidado personal, electrodomésticos de cocina, vasos desechables y material de embalaje. Examinaron cómo se comportaban las pequeñas partículas de plástico bajo diversas condiciones químicas, desde el agua salada del mar hasta agua que contenía diversos porcentajes de material orgánico.

“¿Por qué se están volviendo estables y permanecen en el agua? Una vez que están en diferentes tipos de agua, ¿qué hace que estos plásticos permanezcan suspendidos en el medio ambiente?” se pregunta Chowdury. Los investigadores descubrieron que si bien la acidez del agua tiene poco impacto en lo que sucede con los plásticos a nanoescala, la sal y la materia orgánica natural son importantes para determinar cómo estos se mueven o se asientan en diferentes ambientes.

“Lo que está claro es que los plásticos pequeños se quedan en el medio ambiente con consecuencias desconocidas para la salud y el entorno”

“Lo que está claro es que los plásticos pequeños se quedan en el medio ambiente con consecuencias desconocidas para la salud y el entorno” afirma el investigador. “Nuestras plantas de agua potable no son suficientes para eliminar estos plásticos micro y nanoescala y estamos encontrando estos plásticos en el agua potable, pero no sabemos por qué” confiesa. Mientras tanto, alienta a las personas a disminuir el impacto de los plásticos a nanoescala al reducir el uso de plásticos de un solo uso. “Reutilice los plásticos tanto como sea posible”, concluye.

National Geographic –https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/plastico-invisible_15308