En el XX Congreso Internacional de la Asociación de Derecho Penal, Bergoglio lo definió como toda “acción u omisión” que se manifieste en “actos y hábitos de contaminación y destrucción de la armonía ambiental”.

El Papa Francisco anunció que la Iglesia planea introducir el ecocidio o pecado ecológico en el catecismo, ya que el comportamiento contra el medio ambiente produce un daño contra “la casa común”, expresó Bergoglio durante su discurso en el XX Congreso Internacional de la Asociación de Derecho Penal, que se celebró en Roma la semana pasada.

Sus palabras fueron contundentes, sin dudas en sintonía con la segunda encíclica papal de 2015, Laudato si, centrada en la influencia negativa de los poderes económicos sobre el medio ambiente. Entonces había advertido que observaba un comportamiento “suicida” de parte de un sistema económico mundial que convirtió al planeta en un “depósito de porquería“.

Además, dijo en ese momento Francisco, “el estilo de vida actual es insostenible”, y denunció el “mecanismo consumista compulsivo” que contribuye a la destrucción del planeta.

En sus declaraciones recientes sobre el concepto de ecocidio, Bergoglio no se apartó de esa posición. Afirmó que “la Iglesia planea introducir el pecado ecológico contra la casa común en el catecismo de la Iglesia católica porque es una obligación”.

La encíclica del Papa Francisco sobre el medio ambiente titulada “Laudato si”, de 2015.

Bergoglio señaló que el ecocidio se entiende como “la contaminación masiva del aire, de los recursos de tierra y agua, destrucción a gran escala de la flora y la fauna, y cualquier acción capaz de producir un desastre ecológico o destruir un ecosistema”.

“Un elemental sentido de la justicia impondría que algunas conductas, de las que son habitualmente responsables las corporaciones, no queden sin castigo. En particular todas las que pueden ser consideradas como ‘ecocidio’“, dijo el papa Francisco durante su encuentro con penalistas.

Agregó que estamos frente a “crímenes contra la paz”, que deberían ser reconocidos como tales por la comunidad internacional “En esta circunstancia, y por su intermedio, quisiera llamar a todos los dirigentes y referentes en el sector -agregó- para que contribuyan con sus esfuerzos a asegurar una adecuada tutela jurídica de nuestra casa común”

En el documento final del Sínodo de la Amazonia, los obispos insistieron precisamente en la necesidad de definir el pecado ecológico “como una acción u omisión contra Dios, contra el prójimo, la comunidad y el ambiente“, que se manifiesta en actos y hábitos de contaminación y destrucción de la armonía del ambiente, así como en la transgresión contra los “principios de interdependencia y la ruptura de las redes de solidaridad entre las criaturas” y “contra la virtud de la justicia”.

Más allá de la reafirmación de conceptos y de la posición eclesiástica sobre el calentamiento global, conviene recordar que, aun si la Iglesia incluyese el pecado ecológico, no se trataría de un nuevo dogma, ya que el Catecismo de la Iglesia Católica lo contempla en los artículos del 340-344.

El Papa, en una conferencia de 2015 sobre calentamiento global, un mes después de presentar su encíclica Laudato si, abocada al medio ambiente.

Hacia el final del Sínodo, los obispos insistieron en crear “ministerios especiales” para la promoción de la ecología integral “a nivel parroquial y en cada jurisdicción eclesiástica”, que tengan como funciones, entre otras, el cuidado del territorio y de las aguas, así como la promoción de la encíclica Laudato si‘.

“La ecología integral no es un camino más que la Iglesia puede elegir de cara al futuro en este territorio, es el único camino posible, pues no hay otra senda viable para salvar la región“, subrayaron los obispos.

Fuente: Clarín – https://www.clarin.com/sociedad/ecocidio-orden-papa-pecado-ecologico-definido-entrar-catecismo_0_81VmQPqD.html