El cambio climático aumentará la frecuencia en que se producen los fenómenos meteorológicos extremos, y los más afectados serán los niños. 

Existen 2.300 millones de niños en el mundo que representan el 30% de la población mundial y esta cifra va en aumento.

Muchos de los niños que han nacido en la actualidad podrán disfrutar de cosas que no podían hace 25 años. No obstante, a pesar de los progresos que se han producido en las últimas décadas, la crisis global que ha suscitado el cambio climático puede poner en peligro todos los logros obtenidos en la supervivencia y desarrollo del niño e incluso provocar peligros aún mayores para el futuro.

PRINCIPALES ZONAS AFECTADAS

Los riesgos e impactos del cambio climático son y serán diferentes en todo el planeta. Por eso, la distribución de la población mundial menor de 18 años tiene implicaciones importantes a la hora de valorar cómo se van a ver afectados los niños.

Los riesgos e impactos del cambio climático en todo el planeta

Este mapa indica que existe una coincidencia entre las elevadas concentraciones de niños y las regiones tropicales con los países en desarrollo que son especialmente vulnerables al cambio climático. Este es concretamente el caso del África subsahariana y el sudeste de Asia. Los principales riesgos climáticos en África están asociados a la escasez de agua, sequías e inundaciones y en Asia, a las inundaciones, olas de calor y sequías. Mapa: Adaptado de UNICEF, Unless We Act Now, 2015. 

ÁFRICA

Los principales riesgos climáticos en Africa asociados con sequías e inundaciones comprenden:

  • Un problema grave de escasez de recursos hídricos derivado de la excesiva explotación y degradación actuales y el aumento previsto para la demanda de agua.
  • Debido al incremento en las fluctuaciones de la temperatura y las precipitaciones, sobre todo en los extremos del ámbito de distribución en los que se producen esos fenómenos de forma más acusada, también varían cada vez más la frecuencia y el ámbito geográfico de las enfermedades vectoriales y las transmitidas por el agua.

ÁSIA

Los principales riesgos climáticos en Asia relacionados con inundaciones, olas de calor y sequías comprenden:

  • Aumento de las inundaciones fluviales, costeras y urbanas que provocan daños generalizados a las infraestructuras, medios de vida y asentamientos humanos.
  • Aumento de la mortalidad relacionada con el calor.
  • Aumento de la escasez de agua y alimentos debido a la sequía que provocan desnutrición.

LOS IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LOS NIÑOS

El cambio climático disminuye los derechos fundamentales de los niños, poniendo en peligro su supervivencia y bienestar. Los principales riesgos relacionados con el clima que pueden tener un profundo impacto en los niños, surgen debido a los siguientes fenómenos:

  • Sequía y escasez de agua
  • Inundaciones y fuertes tormentas
  • Calor extremo
  • Contaminación atmosférica
  • Cambio en la frecuencia y propagación geográfica de las enfermedades

SEQUÍA Y ESCASEZ DE AGUA

Sequía y escasez de agua

Imagen: UNICEF, Unless We Act Now, 2015

Casi 160 millones de niños viven en zonas con sequías graves o sumamente graves.

Con las sequías el agua se convierte en un bien escaso, las cosechas se pierden, el ganado muere y los ingresos disminuyen. Como los niños necesitan más alimentos y agua por unidad de peso que los adultos, sufren deficiencias nutricionales. Esto puede afectar al desarrollo físico y cognitivo de los niños.

La desnutrición, así como el consumo de agua contaminada, también contribuye a una serie de enfermedades y es responsable de casi la mitad de las muertes de niños menores de cinco años. 

Además, los incendios forestales son más frecuentes y aumentan el riesgo de destrucción y muertes. El humo es peligroso, sobre todo para niños menores de 12 años.

INUNDACIONES Y FUERTES TORMENTAS

Inundaciones y fuertes tormentas

Imagen: UNICEF Filipinas/2015/Jeoffrey Maitem

Más de 500 millones de niños viven en zonas con una gran incidencia a inundaciones.

Como en el caso de las sequías, las inundaciones  pueden coincidir con desastres ya existentes, siendo especialmente perjudicial para los niños. Por ejemplo, de los niños que viven en zonas con alta incidencia a  inundaciones, unos 270 millones están también en países con escaso acceso a servicios sanitarios de calidad, alrededor de 400 millones en países con un alto porcentaje de muertes a causa de enfermedades diarreicas y unos 300 millones de niños en países donde la mitad de la población o más vive con menos de 3,10 dólares americanos al día.

Además, aproximadamente 115 millones de niños en el mundo viven en zonas de alto o extremadamente alto riesgo de ciclones tropicales, siendo Asia de nuevo, el continente más vulnerable con diferencia.

CALOR EXTREMO

Calor extremo

Imagen: UNICEF/UN013496/Ayene

El calor extremo será un problema habitual y cada vez mayor para los niños en muchos lugares del mundo.

El calor extremo es una amenaza para el bienestar de los niños, no solo en países alrededor del ecuador sino también en muchos climas templados. Esto afecta a los niños directamente pero también mediante diferentes enfermedades relacionadas con el calor.

Los niños menores de 12 meses son los más vulnerables. Los bebés y niños pequeños tienen más probabilidad de morir o sufrir una insolación porque no pueden regular su temperatura corporal ni controlar el medio ambiente que les rodea.

Otras enfermedades relacionadas con el calor comprenden las erupciones por el calor, calambres musculares y agotamiento.

El estrés causado por el calor extremo puede producir deshidratación y, posteriormente, hipertermia que puede causar la muerte. Los factores que favorecen una pérdida de líquido excesiva, como la diarrea, pueden aumentar estos riesgos. También se ven especialmente afectados los niños que padecen enfermedades crónicas.

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA

Contaminación atmosférica

Imagen UNICEF Mongolia/2016/Altangerel

La contaminación atmosférica causó la muerte de 661.000 niños menores de 5 años en el 2012.

La contaminación atmosférica, tanto en espacios cerrados como abiertos, representa un peligro importante para los niños.

La contaminación en el hogar (o espacios cerrados), que en su mayoría proviene de la utilización de combustibles y cocinas de carbón, contribuye a la muerte de 4,3 millones de personas al año; Un 13% (540.000) son muertes de niños menores de cinco años; más del 50% se deben a la neumonía que causa el hollín. La exposición a la contaminación que se produce en los hogares tiene también consecuencias fatales para la salud prenatal que aumenta el riesgo de muerte fetal y bajo peso al nacer. 

La contaminación atmosférica, predominantemente a causa del cambio climático, más que un efecto, tiene graves consecuencias para la salud del niño. Se calcula que en 2012 la contaminación atmosférica fue la causante de 3,7 millones de muertes en el mundo; El 3% (127.000) de estas muertes eran niños menores de cinco años. Este tipo de contaminación tiende a ser peor en centros urbanos, donde cada vez viven más niños debido a una mayor urbanización.

CAMBIO EN LA FRECUENCIA Y PROPAGACIÓN GEOGRÁFICA DE LAS ENFERMEDADES

Los cambios de temperatura, las precipitaciones y la humedad tienen un impacto directo en la reproducción y supervivencia de los mosquitos que transmiten la malaria y el dengue.

LA MALARIA

Mapa de la malaria

El aumento de las temperaturas en el mundo ha facilitado la transmisión de la malaria en muchas regiones. Mapa: UNICEF, Unless We Act Now, 2015.

La malaria es una de las peores plagas que amenazan al mundo. Dos terceras partes de las muertes que causa la malaria en el mundo son niños menores de cinco años que representan unas 800 muertes al día. Debido al cambio climático, esta enfermedad se está extendiendo a otras zonas, alcanzando a poblaciones y niños que no están acostumbrados a protegerse contra esta enfermedad.

EL DENGUE

El dengue afecta aproximadamente a 50 millones de personas y es responsable de 15.000 muertes al año. Es la enfermedad viral transmitida por un mosquito que más rápido se propaga en el mundo y es endémica en más de 100 países de África, América, el Mediterráneo Oriental, el Sureste de Asia y el Pacífico Occidental.

EL CÓLERA

El agua estancada producida por el aumento de las precipitaciones, inundaciones o fenómenos meteorológicos extremos pueden influir en las enfermedades que se transmiten por el agua y los alimentos, como la diarrea, el cólera y la meningitis meningocócica.

El cólera es una infección diarreica aguda y se estima que provoca de unos 3 a 5 millones de casos y de 100.000 a 120.000 muertes al año. 

LA MENINGITIS

Gráfico de la meningitis

El gráfico indica que los casos producidos por la meningitis aumentan en estaciones secas, calurosas y polvorientas. Gráfico: Adaptado del Atlas de Salud y Clima, 2012.

La meningitis meningocócica es una enfermedad sensible a efectos climáticos que se origina por una infección bacteriana provocada por situaciones de calor, sequedad y polvo. La exposición a altas concentraciones de contaminantes atmosféricos como el monóxido de carbono o partículas sólidas, puede estar relacionada con la meningitis.

Fuentes: 

UNICEF (2015). Unless We Act Now: The Impact of Climate Change on Children
UNICEF (2015). Children and the Changing Climate: Taking Action to Save Lives
Children in a Changing Climate (2016). Child-centred Adaptation: Realising Children’s Rights in a
Changing Climate
UNICEF (2015). Why Sustainable Energy Matters to Children
UNICEF (2016). Clear the Air for Children